10 cosas que aprendí de los rusos durante mi estancia en su país

Mi experiencia en Moscú se puede resumir en esta frase: nada es lo que parece.

Debo confesar que mi llegada a la capital rusa fue un tanto desconcertante y, porque no decirlo, me dejó un regusto amargo en la boca, pero como para todo en esta vida, hay que estar dispuesto a dar más oportunidades. Aunque mi amor por Moscú no fue un flechado directo, sí que regresé de allí con el cariño de quien ha pasado tiempo con un familiar.

Moscú y su gente se dejan querer, pero para ello necesitas tener paciencia y saber integrarte (¡y eso incluye comer helado a -8 grados! Algo que también hice).

Después de aquellos días tanto en la capital política (Moscú) como la que para mí es la capital cultural (San Petersburgo) estas fueron las 10 cosas que aprendí de los rusos y su país:

1. Al igual que entre hermanos, hay peleas y cariño. Me ha costado mucho comunicarme con la gente pero a cambio, mis ojos han sabido ser mi guía a la hora de mostrarme toda la riqueza que tiene por ofrecer este país.

2. Los rusos tienen un carácter reservado y muy personal, aunque también encontré a personas que demostraron ser más extrovertidas. Una chica incluso me escribió sobre una servilleta del McDonals que aún conservo 4 palabras en ruso que me fuesen útiles para hablar.

3. No sé si toda Rusia, pero desde luego San Petersburgo y Moscú son dos ciudades muy camaleónicas de una estación del año a otra. En verano sus extensiones boscosas y su variedad de color les dan un aire de grandeza imperial y en invierno, el paisaje nevado y los edificios parecen fundirse en una misma cosa. ¿El resultado? Un escenario propio de un cuento de fantasía.

4. La comida rusa está buena, pero nada como la variedad que ofrece la dieta mediterránea!

5. Los rublos rusos son más baratos que el euro, por lo que es un país que admite turismo con varios presupuestos.

6. No todos los autobuses de uso diario son los que aparecen en fotos o anuncios. Existen otros, que son la mayoría, llamados “marshrutka” y que parecen más furgonetas propias de gitanos que un autobús urbano. Es la opción favorita de los rusos, junto al metro, a la hora de desplazarse. Son muy económicos y toda una experiencia, ya que no tienen ni cartel en el interior que te avise de las paradas.

7. Cada estación de metro parece una sala de museo, con techos y paredes decoradas a cada cual más llamativa y diferente. Es totalmente imprescindible verlo si algún día hacéis un viaje.

8. Los rusos por la calle parecen ir muy preparados contra el frío con sus gorros y abrigos de piel pero, sorprendentemente, debajo suelen llevar camisetas de manga corta o camisas y vestidos que yo llevaría en primavera. Definitivamente, ¡están hechos de otra pasta!

9. Como comida extranjera su favorita es la asiática, especialmente woks y dumplings, seguramente por la proximidad geográfica.

10. Si pasas por delante de una iglesia ortodoxa es posible escuchar el canto desde el exterior, ya que tienen instalados altavoces para que todo el mundo que quiera se pare a oírlo.

Y por último, si venís a Rusia en invierno, pasareis mucho frío!! La mejor época es de mayo a septiembre según mi opinión



9 thoughts on “10 cosas que aprendí de los rusos durante mi estancia en su país”

  • Rusia es un país que no me ha llamado mucho nunca la atención, pero quien sabe si algún día acabaré de visita. Mi marido ha estado y también me habló de la dificultad en poderse comuniar y lo extraordinario que es el metro.

  • Cristina la verdad es que yo tengo a Rusia en una concepción más bien enigmática y poco amigable, desde mi punto de vista pareciera que su gente es tan fría como su clima, de seguro los paisajes deben de tener una grandiosidad y majestuosidad digna de cuentos de hadas, como lo has contado, tal vez por ese clina tan frio no sea para mí una parada obligatoria en esta vida, pero por supuesto que no lo descartaría, me gustan tus diez razones porque nos regalas una perspectiva diferente, al menos de estas dos importantes ciudades y nos incitas a echarle una mirada diferente de lo que muchos opinan. Saludos.

  • Ja ja, me ha dado un poco de risa lo de la comida.
    Cada cultura tienen cosas positivas para aportar, conocer lugares diferentes y países diferentes es algo genial.
    Tengo una amiga de rusa y mi chico hasta esta pensando para irnos de viajes por esos lados.
    El idioma para mí es muy complicado.
    Saludos.

  • A mi Rusia me encantó, pero no fui en invierno, no sé si hubiese ido en esa época la opinión sería la misma, lo que sí es cierto es que es genial y merece mucho la pena el recorrido, aunque no tuve el gusto de visitar tanto, pues fue una visita de un par de horas en una escala, así que me puedo llevar muy poco de la experiencia, salvo que la comida es rica, el frío en junio también se siente y la gente es más simpática de lo que imaginaba, lo demás será irlo descubriendo en otro viaje porque la verdad quedé con ganas de más y seguro volveré en algún momento 🙂

  • Me llama mucho la atención Rusia, ¡ pero qué frío!
    Sin duda seguiré tu consejo de ir entre mayo y septiembre : P

    Por otro lado decirte que solo he conocido a un ruso en mi vida, y me pareció una persona fría, pero muy amable y educada.
    Lo que más me ha llamado la atención es lo que dices que debajo de sus abrigo lleven camisetas de manga corta ¿¿?? Yo duermo arropada con la sábana en agosto… y vivo en Madrid, jejeje

    El metro me parece una preciosidad ¿cuidan la estética de todos los edifcios públicos?

    Un abrazo

  • Nunca he estado en Rusia pero es un viaje que tengo pendiente de hacer, ya que me parece un país muy distinto a los demás y que seguro que es bonito, me encantaría ver las paradas del metro de Moscú. Es por esto que me ha gustado leer tu post para saber tu opinión y tu experiencia viajando a este país.
    Aunque yo soy friolera y no creo que esté preparada para ir en invierno o sea que tomo nota de ir en primavera o verano.
    Gracias por compartir tu experiencia.

  • Cristina, coincido en todos los puntos que mencionas. Yo sólo he estado en ambas ciudades en invierno ya que quise hacer el tren Transmongoliano en invierno… Adoro el frío… Me parecieron, al igual que a ti, personas muy reservadas, pero en el momento que soltaba un Gracias en ruso mal pronunciado, conseguía sus sonrisas y sus ojos azules color hielo, como que tomaban otro azul y todo jajaja Me encantó St. Petersburgo y Moscú, fue la gran sorpresa ya que yo iba con una idea muy negativa por comentarios recibidos. Los recomiendo totalmente a todos los viajeros!!!
    Mil gracias por el artículo!

  • Hola Cristina,

    soy muy muy friolera y dudo que visite Rusia, así que dudo que vaya a visitarla nunca, así que te agradezco mucho que me hayas acercado a su cultura y su gente.

    Ciertamente entiendo que su cultura te chocase, creo que un clima así tiene que marcar, ¿no crees?

    El metro me ha dejado con la boca abierta.

    Un abrazo.
    Séfora.

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